jueves, 8 de mayo de 2008

Mi vida en Alicante

Insistiendo sobre las insalubres condiciones del trabajo me viene a la memoria los tres años que estuve en el Negociado de Contabilidad. En una habitación larga y no muy ancha se llevaba la contabilidad de la sucursal. Ëramos un total de 28 empleados ocupados todos con libracos enormes de 15/20 centímetros de lomo. Todavía no había bolígrafos ni calculadoras. Todo se hacía con tintero y pluma y las cantidades se sumaban o restaban manualmente, lo que suponía un gran desgaste mental al que había que sumar la nube de humo que todos respirábamos procedente de los cigarrillos que la mayoría fumábamos. ¡Demencial, sobre todo en invierno con todas las puertas cerradas.!
Hoy día que tantas restricciones se están poniendo al tabaco aquello parecería imposible y desde luego las autoridades intervendrían.
Por motivos políticos unos, por cobardía otros y porque la Dictadura tenía lugar en cientos de pequeñas dictaduras que cada Director se irrogaba, nadie se atrevía a protestar.
Aunque ellos, todos de moralidad intachable y afectos incondicionales del Régimen hacían los que les venía en gana. De un caso concreto puedo afirmar que todos los domingos iba a Misa de 12 para que todos lo vieran para a continuación ordenar al chófer – que para más INRI era un Ordenanza del banco, que lo llevara al barrio de Las Carolinas donde tenía una de sus amantes
Más cosas podría contar de este individuo, cuyo nombre he olvidado, pero como está ya muerto, bien muerto está y que el Señor le haya perdonado y a mí me haga olvidar y perdonar las putadas que tuvimos todos que aguantarle. R.I.P.

En el banco ya trabajaban mujeres y tenían los mismos deberes y derechos que los hombres. Algunos padres todavía prefería dejar a sus hijas en casa, para que ayudaran a la madre y después se casaran. Algunas de estas muchachas, ya viejas, lo están pasando francamente mal en lo económico y en soledad.
Mis padres que eran más avanzados colocaron a mis hermanas en la Telefónica la mayor Paquita, y como enfermera de la Seguridad Social la menor, María Jesús.

Alicante está situado entre el mar y dos Castillos fortalezas. El de San Fernando y el de Santa Bárbara. Este último de gran altura siempre fue considerado como una fortaleza inexpugnable. Su origen parece ser del tiempo de los Cartagineses y en donde Aníbal tenía su Cuartel General.
Muy pocos en Alicante conocen que hay una galería subterránea que une el Castillo con el interior de la iglesia de Santa María sita al pie de la colina junto al mar, aunque quizá esta galería esté cerrada por algún derrumbe a través de los años.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Enviar comentarios [Atom]

<< Inicio