viernes, 20 de marzo de 2009

ABORTOS

ASESINOS
========

Son galgos o son podencos……?

Mientras discuten los políticos, miles de niños son asesinados en los vientres de sus madres.
¿ Cuándo somos personas?.
La contestación es distinta según el credo político del interrogado. Pero la verdad no puede ser distinta. La verdad es UNA E INDIVISIBLE.

Primero, dejemos claro, que son DOS VIDAS DISTINTAS. Una la de la madre y otra la del hijo. Son dos cerebros, dos cuerpos, dos voluntades.

Segundo.- Si la madre mata al hijo es un infanticidio. Si es el hijo el que mata a la madre es un parricidio.

Queda por dilucidar en qué momento el hijo es ya una persona, y la madre comete infanticidio.
Y la cosa está clarísima. Basta hacer esta reflexión. Si la madre SE QUEDA QUIETA Y NO HACE NADA, dentro de 20 años hay en el mundo un guapo mozo o una bella moza, ríendo, disfrutando de la vida y dispuestos a dar nuevas vidas.

Está clarísimo que SI HACE ALGO ese joven o esa bella muchacha LA HAN MATADO porque no están en el mundo para disfrutar, como es su derecho, de la vida.
que muchos le niegan.

Para entender esto no hay que ser de izquierdas o de derechas, basta ser UN HOMBRE
Y capaz de pensar libremente.
Si colaboras para que la madre HAGA ALGO de algún modo tú eres cómplice y asesino también, y además si no cobras como los políticos, tonto perdido.

La lápida en la iglesia castrense de Santiago de chile dice así: Y copio:

“”Nos mataron porque dijeron que estábamos de más. Todo ello fue en silencio, en el vientre de nuestras madres. Nos despedazaron, nos ahogaron, nos envenenaron con la frialdad de un verdugo.
Por nuestra muerte se pagó dinero, precio de sangre como el que recibió Judas.
Tiraron a la basura los pedazos de nuestros pequeños cuerpos o los quemaron en un incinerador para que no quedara rastro de nuestro asesinato. Ni siquiera tuvimos una sepultura o una lápida. No llegamos a tener nombre ni pudimos recibir el Bautismo. Sólo somos parte de un número macabro de varias decenas de millones cada año.
Colaboraron en nuestra muerte poderosos de todo el mundo, algunos que habían jurado respetar la vida. e inclusos nuestros propios padres.
¡ Que nuestro grito salve a otros niños ¡


ASESINOS
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Son galgos o son podencos……?

Mientras discuten los políticos, miles de niños son asesinados en los vientres de sus madres.
¿ Cuándo somos personas?.
La contestación es distinta según el credo político del interrogado. Pero la verdad no puede ser distinta. La verdad es UNA E INDIVISIBLE.

Primero, dejemos claro, que son DOS VIDAS DISTINTAS. Una la de la madre y otra la del hijo. Son dos cerebros, dos cuerpos, dos voluntades.

Segundo.- Si la madre mata al hijo es un infanticidio. Si es el hijo el que mata a la madre es un parricidio.

Queda por dilucidar en qué momento el hijo es ya una persona, y la madre comete infanticidio.
Y la cosa está clarísima. Basta hacer esta reflexión. Si la madre SE QUEDA QUIETA Y NO HACE NADA, dentro de 20 años hay en el mundo un guapo mozo o una bella moza, ríendo, disfrutando de la vida y dispuestos a dar nuevas vidas.

Está clarísimo que SI HACE ALGO ese joven o esa bella muchacha LA HAN MATADO porque no están en el mundo para disfrutar, como es su derecho, de la vida.
que muchos le niegan.

Para entender esto no hay que ser de izquierdas o de derechas, basta ser UN HOMBRE
Y capaz de pensar libremente.
Si colaboras para que la madre HAGA ALGO de algún modo tú eres cómplice y asesino también, y además si no cobras como los políticos, tonto perdido.

La lápida en la iglesia castrense de Santiago de chile dice así: Y copio:

“”Nos mataron porque dijeron que estábamos de más. Todo ello fue en silencio, en el vientre de nuestras madres. Nos despedazaron, nos ahogaron, nos envenenaron con la frialdad de un verdugo.
Por nuestra muerte se pagó dinero, precio de sangre como el que recibió Judas.
Tiraron a la basura los pedazos de nuestros pequeños cuerpos o los quemaron en un incinerador para que no quedara rastro de nuestro asesinato. Ni siquiera tuvimos una sepultura o una lápida. No llegamos a tener nombre ni pudimos recibir el Bautismo. Sólo somos parte de un número macabro de varias decenas de millones cada año.
Colaboraron en nuestra muerte poderosos de todo el mundo, algunos que habían jurado respetar la vida. e inclusos nuestros propios padres.
¡ Que nuestro grito salve a otros niños ¡